creatividad: el ingrediente para vender un producto sin ventajas competitivas

A través del equipo de CSI (Creativos Sin Ideas) descubro esta brillante pieza que es un ejemplo de como una buena pieza de publicidad puede salvar en ocasiones las carencias o la falta de innovación de un producto.

La pieza en cuestión fue desarrollada por la agencia Serviceplan para la marca de cuchillos Wüsthof, que como otras tantas marcas, intenta competir con un producto cuyos beneficios a día de hoy ya practicamente no se perciben por el público puesto que ya se dan por incluidos, como son: el corte y la durabilidad de la hoja.

Para comunicar ambas características de forma que no fuera la habitual (véanse los típicos infocomerciales de algunos canales de la TDT :P), se les ocurrió esta peculiar y sencilla pieza: un calendario de pared con un diseño muy limpio (importante para no desviar la atención) en el que aparece una cebolla que conforme van pasando los días aparece cortada cada vez más. ¿Y el producto?

Pues en este caso, el cuchillo lo encontramos el 31 de diciembre como el primer día y dispuesto para la última noche del año con todo lo que conlleva, jeje Probablemente ningún usuario esperaría hasta el última día para descubrir que hay detrás del calendario, pasaría las páginas rápidamente (seguro que el efecto de la cebolla cortándose sería muy bueno) hasta llegar al cuchillo, el protagonista del año.

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